Los panelistas cuestionan cómo financiarán los gobiernos provinciales los institutos, tutorías, rehabilitación y resocialización para combatir la delincuencia juvenil si recortan fondos.
Advierten que si la prioridad de evitar el aumento de la delincuencia deja de serlo para los gobernadores, no deben culpar a la falta de recursos, sino reconocer que no les interesa.
Los empresarios argentinos tuvieron décadas para adaptarse pero las desaprovecharon, y no se puede seguir protegiendo a la industria doméstica como en las últimas décadas.