Nahuel Gallo, gendarme argentino, recuperó su libertad tras 448 días de prisión ilegal en Venezuela, donde estuvo incomunicado por orden de Nicolás Maduro.
La liberación se dio en el marco de la ley de amnistía general promulgada por la presidencia interina de Delcy Rodríguez, tras la captura de Maduro por Estados Unidos el 3 de enero. La justicia venezolana analiza cada caso de presos políticos, liberándolos en etapas.
Gallo regresó a Argentina en un avión privado de la AFA, con fuerte operativo de seguridad. Su familia y Foro Penal presionaron por su libertad, en medio de manifestaciones indefinidas frente a prisiones como El Rodeo.
El reencuentro familiar conmovió a la sociedad argentina, poniendo fin a más de un año de incertidumbre para las víctimas de la persecución chavista.