Una ola de violencia azota México tras la fuga de 23 presos del penal de Puerto Vallarta, en la zona sensible de Jalisco y Guadalajara.
La región, controlada por el Cártel de Jalisco Nueva Generación, sufre la sucesión tras el asesinato de su líder El Mencho, abatido con ayuda de inteligencia estadounidense.
El cártel exportaba heroína, metanfetamina, vitamina y efedrina a nivel transnacional, con influencia en poder político y fuerzas federales de algunos estados.
Anuncian más detalles sobre la situación en instantes.