La Fórmula 1 enfrenta incertidumbre por sus Grandes Premios en Bahréin el 12 de abril, Qatar y Arabia Saudita en Yeda una semana después, debido a la escalada del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel.
La FIA y FOM monitorean la situación en colaboración con autoridades, ya que representan inversiones gigantes con pilotos, escuderías y sponsors. Un test de neumáticos de Pirelli con McLaren y Mercedes en Sakhir fue cancelado.
El impacto se extiende a la logística: equipos evacuaron Bahréin antes del cierre de espacio aéreo, y personal de la FIA tuvo problemas para viajar a Australia, primera fecha del Mundial, por restricciones en escalas como Doha, Dubai y Abu Dhabi.
Las rutas aéreas comerciales se ven afectadas, complicando no solo los GPs en sedes limítrofes sino el calendario global del automovilismo.