El fiscal Pablo Turano ratificó el pedido de indagatoria contra el empresario Marcelo Porcel, imputado por 10 abusos sexuales agravados contra menores del colegio Palermo Chico, donde estudiaban sus hijos, sumándose tres denuncias nuevas de compañeros de sus niños.
Porcel instaló una cámara en el baño de sus hijos para grabar a los chicos desnudos y los sometió a actos gravemente ultrajantes, incluyendo exposición a material inapropiado, alcohol, dinero y traslados, según testimonios en Cámara Gesell respaldados por pericias psicológicas.
La familia Porcel intentó inscribir a sus hijos en el colegio San Pedro de Tigre, pero padres alarmados exigieron garantías; el cura Ricardo envió una carta comprometiéndose, aunque la familia desistió ante la rechazo comunitario, priorizando preservar a los niños pero cuestionando la protección estatal.
Panelistas criticaron a la esposa Eugenia por defender públicamente la inocencia de su marido ante colegios, exponiendo a los hijos y dilatando el proceso judicial ante el juez Carlos Bruñar, mientras las víctimas sufren y se compara con hijos de presos que sí asisten a clases.