Qatar suspendió todas las actividades de fútbol hasta nuevo aviso debido a los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán y la respuesta iraní, lo que pone en riesgo la final entre Argentina y España programada para el 27 de marzo en el estadio Lusail.
El encuentro, conocido como la Finalísima entre campeones de América y Europa, no tiene fecha de reanudación confirmada y depende de la evolución del conflicto bélico en la región, que mantiene a los países en vilo.
Las alternativas incluyen evaluar la seguridad en Doha, postergar el partido o mudarlo a otro lugar como Estados Unidos, que no está en zona de guerra, o incluso el estadio Lusail si las condiciones lo permiten, con comunicaciones permanentes entre FIFA, AFA y la Federación Española.
Se recuerda que esta competencia comenzó antes del Mundial 2022, con Argentina goleando a Italia en Wembley, y ahora queda suspendida a la espera de definiciones en las próximas horas.