El cielo de Acapulco se llenó de barriletes con formas de ballenas gigantes, mantarrayas y medusas durante un festival organizado por ambientalistas y Greenpeace México.
Familias participaron en talleres de educación ambiental y debates con biólogos marinos sobre la conservación del océano y protección de ecosistemas costeros el domingo.
Panelistas elogiaron la creatividad del evento como buenísimo y muy creativo.