El depósito automático de la fábrica inicia al final de la línea de producción, donde una dosificadora carga producto en baldes según la presentación. Los baldes pasan por tapadora, se cierran y un brazo robótico los apila en palets que se envuelven en film.
Los palets se elevan al depósito inteligente, donde carros autónomos los transportan a estanterías autoportantes. Transelevadores buscan mercadería para pedidos, consolidan cargas livianas y pesadas, y asignan a camiones.
Los operarios cargan los camiones para entregar pedidos con precisión. El depósito cuenta con 18.600 espacios para baldes de pintura y 5 robots en 10 pasillos para armar pedidos, garantizando calidad.
Representantes destacan el orgullo por esta tecnología que asegura exactitud en el armado y entrega a clientes.