Fabi como papá es agua y aceite con la madre primeriza, que es muy estructurada y pelea sola porque él evita discutir.
A él le cuesta decir que no a la nena o el nene por miedo a que se enojen, generando los quilombos más grandes en la estructura familiar.
Los problemas incluyen acomodarse a la nueva vía con la exmujer de él, quilombos mediáticos que ella recibe y contesta siendo pobreita.
El hermano aceptó al hermanito gay pero terminaron en discusiones violentas con piñas y ceja abierta, chats desesperados pidiendo ayuda y vecinos alertados.