El Puentecito, en Barracas junto al Riachuelo en Luján y Dieites, funciona desde 1873 como el restaurante más antiguo de Buenos Aires en su ubicación original, evolucionando de posta de carretas y posada a bodegón moderno.
Fernando Hermida, segunda generación al frente, defiende la esencia criolla con porciones abundantes frente a la gourmet moderna: pescados, mariscos, tortillas y costillitas a la riojana como platos estrella.
El fuego en la cocina nunca se apaga, manteniendo paredes y techo originales. El menú del día destaca las costillitas a la riojana, preparadas con huevo, morrón y parrilla, el plato que define al lugar.
Un rincón histórico que abraza a la mesa con sabores tradicionales porteños.