Dos drones atacaron la embajada de Estados Unidos en Riad, capital de Arabia Saudita, en la madrugada del 3 de marzo, según medios saudíes y el Ministerio de Defensa británico.
El impacto causó un incendio limitado y daños materiales menores, sin víctimas porque el edificio estaba vacío. Testigos reportaron una fuerte explosión, llamas y humo negro sobre el barrio diplomático.
El ataque se da en la escalada de tensiones en Medio Oriente por bombardeos de EE.UU. e Israel contra Irán, y respuesta iraní con misiles y drones contra estados del Golfo con bases estadounidenses. La Guardia Revolucionaria Iraní anunció nueva ola de ataques contra bases en Kuwait, Emiratos Árabes Unidos e Israel.
EE.UU. recomendó a sus ciudadanos abandonar Medio Oriente, incluyendo Arabia Saudita, Emiratos, Egipto, Irak, Israel, Jordania, Líbano y Siria, usando vuelos comerciales por riesgos de seguridad. El presidente Donald Trump dijo que la ofensiva contra Irán no alcanzó su máximo y podría intensificarse.
El secretario de Estado Marco Rubio justificó la Operación Furia Épica como preventiva, ante inteligencia de inminente ataque iraní. Negó que bombardeo a escuela en Teherán con más de 100 muertos fuera deliberado, culpando caos operativo. La Casa Blanca convence al Congreso de que golpear primero evitó cientos de bajas estadounidenses.