Dos delincuentes abordaron a repartidores de un frigorífico y robaron dos cajones de carne cuando estos ingresaban la mercadería a una carnicería, en un robo con inteligencia previa.
Las cámaras captaron cómo los ladrones esperaban en un auto viejo, bajaron al ver entrar a los empleados, cargaron rápidamente los cajones en el vehículo y huyeron, moviéndose con precisión y repartiendo tareas.
El cronista Gastón Baroté aclaró que no se trata de robo famélico, ya que los delincuentes tenían auto y apuntaron a un botín valioso equivalente a varios kilos de carne costosa.
Los empleados, sorprendidos, ahora deberán pagar la mercadería perdida de su bolsillo, y se critica la falta de medidas como candados en la camioneta para evitar oportunidades.