Delincuentes agredieron y mataron a un hombre, padre de un policía, durante un intento de robo de su auto, terminando con un disparo cuando descubrieron su vínculo.
La víctima venía a visitar a su hijo como cada viernes, recibió un golpe en la cabeza y no forcejeó, levantando las manos, pero los ladrones lo ejecutaron igual.
Vecinos presenciaron la escena y relataron que los delincuentes vigilaban desde antes, sin que la víctima tuviera arma ni reaccionara agresivamente.
Al irse, los agresores gritaron "mataron a un policía" y dispararon, dejando claro que actuaron con cobardía extrema.