Sergio, un policía bonaerense de 43 años, fue baleado por la espalda por delincuentes que intentaron robarle su auto en Loma Hermosa mientras visitaba a su padre, sin resistirse y con las manos en alto.
Las cámaras de seguridad captaron cómo tres ladrones lo interceptaron apenas estacionaba; uno ordenó "matarlo" y le dispararon a pesar de no representar peligro, dejando la bala alojada en su abdomen; ya fue operado y está fuera de peligro.
La periodista Lola Cardoner reportó desde el lugar que la intención era asesinarlo, no solo robar, y el padre Ángel contó que su hijo iba vestido de civil, sin arma, y cree que los delincuentes vieron su credencial policial antes de disparar.
El panel debatió si actuaron por desprecio general a la vida o específicamente por saber que era policía de una familia policial, resaltando la sangre fría de los atacantes en un barrio donde podrían conocerlos.
La policía inició una investigación con las imágenes y seguimiento del auto robado; vecinos vieron dos delincuentes vigilando previamente.