Las conductoras charlaron sobre las profesiones más chusmas que sacan información a sus clientes relajados, como peluqueros, manicuristas y taxistas.
Explicaron que en peluquerías y estéticas la gente confía como a psicólogos, pero terminan contando todo; una recomendó inventar historias para despistar.
También mencionaron porteros de edificios, sacerdotes y psicólogos como potencialmente chusmas, aunque el verdadero portero guarda secreto y saluda sin preguntar.
La charla incluyó anécdotas humorísticas sobre fingir risas y decretar deseos con chismes.