El conductor de La cocina rebelde finge estar muy enojado con su mascota porque se quitó el arnés y corrió sin correa durante una salida en la calle.
La escena genera risas en el estudio mientras comentan lo traviesa que es la mascota y que "te las mandás" sin querer.
Pasan a elogiar los postres del programa desde que llegó Brunetto, anunciando que mañana vendrá y planean confrontarlo porque exageró una situación que en realidad era "todo fake".