El presidente de la AFA, Chiqui Tapia, logró la liberación del gendarme Nahuel Gallo después de 448 días secuestrado en Venezuela, mediante un trabajo silencioso con la Federación Venezolana de Fútbol y Conmebol.
Panelistas destacan que el gobierno quedó en offside, ya que Gallo regresó gracias a la gestión de Tapia y no por acciones oficiales, pese a que el discurso presidencial estaba pautado poco después.
Critican que el gobierno pone al país en peligro al alinearse con posturas riesgosas, mientras celebra la vuelta del gendarme sea por el motivo que fuere.