La CGT organiza hoy una marcha acotada a los Tribunales de Talcahuano para presentar una judicialización contra la reforma laboral aprobada el viernes.
Panelistas indicaron que no convocaron a las bases, por lo que se espera poca gente; buscan impugnar artículos en el fuero laboral o contencioso administrativo, argumentando violación al principio de progresividad de derechos.
El gobierno concedió a la CGT la vota sindical durante el debate, pero el sindicato insiste en vulneraciones subjetivas; la ley ya está sancionada y sin reglamentar, lo que complica su derogación judicial.
Sectores del kirchnerismo apoyan la movida por imagen, aunque expertos dudan de su éxito ante una Corte Suprema, a diferencia de la ley bases.