El programa muestra videos inéditos de la oficina de Juan Pablo Bicon, mano derecha de Pablo Tobillino en la AFA, en Lavalle 17-18, donde contaban enormes cantidades de dólares que llegaban en bolsos y cajas de vino. Fabián Krumfli, alias Finio, entregaba el dinero personalmente o mediante un "gurka" grandote y musculoso hasta esa oficina, desde donde salía Brian Prendes, conocido como el loco del monopatín, para transportarlo con la misma metodología.
Los panelistas denuncian que esa plata pertenece a los clubes del fútbol argentino, que hoy están fundidos mientras los dirigentes "nadan en dólares". Exigen a los presidentes de clubes que pidan explicaciones y "repatrien la plata" en lugar de solo al gendarme Nahuel Gallo, ya que el dinero se gastó rápidamente: solo en una financiera depositaron 150 millones de dólares, y estiman que con 400 millones en 4 años se quedan cortos.
Revelan el reparto de comisiones del 10% sobre entregas como 325 mil dólares: la financiera se quedaba con 26 mil, Finio y Bicon con 3.250 cada uno. El escándalo estalló por traiciones internas que llevaron a grabar chats. Critican que un chico en monopatín llevaba bolsos de dinero en vez de usar expertos.
Amplían al tráfico de influencias: Claudio Tapia (Chiqui) negoció con Jorge Jiménez Ochoa, presidente de la Federación Venezolana de Fútbol y vinculado a Delcy Rodríguez del régimen chavista, para traer a Gallo en un vuelo pago por la AFA. Lo acompañaron Luciano Nakis (el Secanuca) y Fernando Isla Cazares (el Gaucho). Celebran el derrocamiento de Nicolás Maduro por Trump que permitió esto, cuestionando si afectará la relación de Tapia con EE.UU. e Infantino en FIFA.