Argentinos varados en Dubái debido al conflicto en Medio Oriente expresan temor por las cancelaciones de vuelos y las alertas de ataque que suenan en sus celulares a la madrugada. Diego, uno de los afectados, contó que buscan la primera fecha disponible para regresar, pero la más temprana es el 7 de marzo, dependiendo de la reapertura de aeropuertos. Explicaron que no reciben instrucciones claras sobre qué hacer ante las sirenas y se tiran al piso o buscan refugio en subsuelos sin preparación previa.
Durante el día, la vida en Dubái continúa con normalidad, ya que la gente va a trabajar, pero se suspendieron todas las excursiones y paseos turísticos. Los argentinos evitan centros poblados por miedo a escombros de misiles interceptados y se mantienen en contacto constante en un grupo para saber ubicaciones. Las noches generan más incertidumbre por detonaciones audibles.
Los hoteles no toman medidas especiales, pero extienden estadías y circulan rumores de que los Emiratos cubrirían gastos hoteleros para los varados, aunque nada confirmado. El invitado detalló que en el hotel les pidieron esperar hasta el 4 de marzo para ver si reanudan vuelos.
La población local, mayoritariamente extranjera, ve el conflicto con indiferencia, acostumbrada a tensiones similares, aunque es la primera vez en Emiratos. No hay apoyo evidente al ataque de Israel y Estados Unidos, pero tampoco rechazo fuerte entre los residentes.