Argentinos varados en Dubái, encabezados por Diego y su familia, formaron un grupo de WhatsApp con unas 30 personas para coordinar su regreso ante las masivas cancelaciones de vuelos por el conflicto en Medio Oriente. Explicaron que las aerolíneas ofrecen reembolso o reprogramación, pero el dinero no sirve sin vuelos disponibles, y enfrentan presupuestos limitados para hoteles mientras esperan la reapertura del espacio aéreo, que incluye riesgos en escalas como Estambul.
Diego relató que siguen las alertas locales como sirenas nocturnas y se informan vía BBC y redes sociales, ya que los medios argentinos tienen delay. Criticaron la respuesta de la Embajada argentina, que solo envía mails automáticos aconsejando calma y seguir autoridades locales, sin tomar datos ni ofrecer ayuda concreta, pese a que todos en el grupo contactaron por separado.
Los conductores contextualizaron la seguridad de Dubái por su alianza estratégica con Estados Unidos y escudos antimisiles, contrastando con otros países del Golfo sin sistemas como el Domo de Hierro israelí. Mencionaron ataques de drones y misiles iraníes a bases estadounidenses en Bahréin y temor a retaliaciones, además de un video de marines defendiendo la embajada USA en Karachi, Pakistán, un país nuclear con alta conflictividad.
Recordaron que Irán es enemigo de Argentina por los atentados a la AMIA y la Embajada de Israel, con Ahmad Vahidi, actual líder de la Guardia Revolucionaria iraní, acusado como cerebro del ataque a la AMIA. Sugirieron que la Cancillería envíe un avión como en la pandemia o use mediadores como Egipto y Jordania para repatriar a los ciudadanos, destacando la buena relación de Argentina con Dubái y Estados Unidos para facilitar la salida.
Los panelistas brindaron relativa tranquilidad a Diego por la protección de Dubái, pero urgieron mayor responsabilidad de la Cancillería ante cientos de argentinos afectados en esta crisis prolongada.