El panel criticó la gestión de Andrea en la cocina de Gran Hermano, acusándola de dar porciones mínimas como dos cucharaditas de arroz, dejando a participantes como Lolo con hambre.
Comentaron que la olla popular en la casa necesita más sustancia con papa, tomate, verduras y hojas de puchero para 28 personas, y que Andrea no calcula bien las porciones.
Anticiparon conflictos por la falta de huevos esta semana, ya que los que entrenan los consumen constantemente hervidos, y recordaron tensiones previas con verduras donde una vegetariana reclamaba su porción para regalarla.
Andrea controla estrictamente su pedazo de carne y obliga a otros a buscar su ración aunque no coman carne, generando roces en la casa.