El panel de A la Barbarossa continúa analizando la placa negativa de Gran Hermano con Brian, Emanuel, Lucero y Sol, donde Lucero queda frágil al no denunciar agresiones de Gente Rota y Viviana Sarnosa.
Andrea del Boca impone respeto en la cocina pese a provocaciones de Cili y Zuli, respondiendo con frases como "me chupa un huevo" y amenazas mafiosas de Brian, mientras el panel destaca su competitividad y control del espacio de poder, anticipando tensiones en la compra semanal por tablet con Manu.
Destacan el baile descontrolado de Pincoya el viernes, que genera risas y elogios por su carisma y conexión con la audiencia vía streams, comparándola con Ulises de ediciones anteriores, quien hablaba directamente a cámara.
El panel relata la broma con un preservativo inflado con el nombre de Sol, vista como macumba infantil que escaló a amenazas de Pincoya, y anécdotas personales similares, como profilácticos en lámparas o carteras, riendo del aceite de oliva desaparecido que genera más roces en la casa.