Adrián Pallares relató que vio el estreno de Gran Hermano desde Río de Janeiro vía Flow, optando por quedarse en la posada tras días comiendo afuera durante el carnaval, describiendo un ambiente convulsionado con blocos, Lapa, escalerita y Cristo Redentor.
Los panelistas bromearon intensamente sobre una foto de Adrián arrinconado contra una pared con una mujer de senos prominentes, acusándolo pícaramente de esconder algo y llamándolo "viejo trolo", mientras él se defendía negando ser viejo.
El panel elogió a Andrea del Boca como un "animal televisivo" que entró a Gran Hermano para hacer televisión pura, compartiendo anécdotas inéditas de romances con Jeffrey y Raúl de la Torre, detalles dietantes y vida privada, atrayendo audiencia pese a rivalidad con Janina Sivori.
Discutieron su superioridad sobre rivales como Perla Negra o Antonella, cruces con Pincolla y cómo eclipsa el formato con su magnetismo, aunque algunos ven enemigos por conveniencia y notan su ansiedad por comida.
Reprodujeron un clip donde Andrea se defendió con carácter "tana e indígena", afirmando que nadie quiere estar enfrente cuando se enoja, mostrando su estilo explosivo en el reality.