Andrea del Boca, estrella de novelas, ingresó como participante sorpresa a Gran Hermano y ya protagoniza un enfrentamiento con Janina (o Silvia) por temas de cocina, viejos amores y actitudes dentro de la casa.
Tana, invitada en el programa, reveló que Janina la miró con mala onda y la siguió, atribuyéndolo a rencores pasados; Andrea evita subirla al ring pero critica su hipocresía, deseando que se caiga la máscara que oculta su verdadero carácter.
Los panelistas destacan el sentido del humor de Andrea, su rol mandona y cómo eriza a rivales; jóvenes participantes no la conocían por su trayectoria en los 90, pero adentro es un jugador más compitiendo por el premio único.
En una semana, Andrea genera momentos intensos, con peleas a todo o nada; se especula si Janina podría reemplazarla o si su estadía se extiende por el protagonismo.