Expertos en consejos de vida revelan cómo amigas gato van a boliches para cazar millonarios, calculando botellas, relojes y autos para evaluar poder adquisitivo.
Las chicas son más veloces que los hombres, saben el costo exacto de cada objeto en la mesa del VIP y evitan "muertos de hambre" disfrazados de ricos, gastando sueldos en una noche.
El relato sensacionalista destaca frases como "All the night, papi churro" y tácticas para filtrar verdaderos potentados en la noche porteña.