Nahuel Gallo, el gendarme argentino preso 450 días en Venezuela, regresó a la Argentina en un avión ligado a la AFA, gracias a gestiones de dirigentes futboleros como Claudio Tapia, sin intervención formal del gobierno de Javier Milei.
Panelistas destacan la "diplomacia de cartón" del gobierno, que cortó relaciones con Venezuela, sacó diplomáticos y no hizo pedidos formales por Gallo, pese a la campaña mediática de Patricia Bullrich y promesas a la familia. El canciller quedó "corrido" de las negociaciones, agradeciendo solo a EE.UU., Italia y la ONG Foro Penal.
La liberación se gestó en paralelo vía fútbol: Tapia coordinó en Brasil con el presidente de la Federación Venezolana y Conmebol, usando un avión de Baireflá contratado por AFA. El gobierno se enteró por Twitter, enojado porque Milei no lo mencionó en cadena nacional para no dar crédito a la AFA, amid embestida judicial contra sus dirigentes.
Gallo llegó sonriente con camiseta de la Selección, vestido de gendarme, pero ahora está aislado en Gendarmería para exámenes médicos y psicológicos. La familia agradece a Bullrich, pero panel cuestiona si lo "coacharán" para su primera entrevista, en medio de internas como Santiago Caputo queriendo ir fuerte contra AFA.
Revuelo en gobierno: Bullrich enojada por "mala gestión de Cancillería", y enojo porque se desayunaron la noticia antes del discurso de Milei, con miradas de Cristina Fernández de Kirchner en cadena nacional ligadas a esto.