Estados Unidos lanzó ataques militares contra Irán, causando 10 muertos y más de 200 heridos en Israel desde el inicio de la operación, con 9 fallecidos en un edificio residencial alcanzado por un misil en Beit Semesh. Donald Trump proyecta posibles bajas mayores para su país, mientras el Pentágono anuncia una conferencia de prensa para este lunes a las 10 hora argentina con el Secretario de Defensa Pete Bexet y el General Dan Cain.
Los vuelos se desvían sobre Irán, Irak y Siria, afectando eventos como la final de fútbol en Qatar y torneos de tenis hacia Indian Wells, complicando viajes de personas en la región. Analistas internacionales destacan que los ataques ocurrieron pese a negociaciones en curso en Viena y Ginebra, donde Irán aceptaba cláusulas impuestas por Estados Unidos.
Trump actuó sin el aval del Congreso, a diferencia de George Bush en 2003 con Irak, embarcándose en el conflicto en soledad ante un deadline diplomático la próxima semana. Los motivos incluyen la posición geopolítica de Irán, su programa nuclear y misiles balísticos, aunque no hay pruebas de armas nucleares.
El canciller iraní descartó cerrar el Estrecho de Hormuz, vital para el 20% del crudo mundial hacia China, y anunció ataques solo a objetivos militares en países del Golfo como Qatar y Dubai para presionar negociaciones. Irán mantiene capacidad bélica elevada, pero tensa la cuerda contra la alianza Estados Unidos-Israel, buscando diálogo selectivo mientras amenaza represalias.
La operación es aérea y misilística, sin tropas terrestres ni bajas estadounidenses, contrastando con Irak 2003, y busca cambio de régimen instando sublevación iraní similar a Venezuela, aunque analistas dudan de su factibilidad por la burocracia y control de seguridad en Irán desde 1979.