Donald Trump declaró desde su residencia en Mar-a-Lago que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, conocidos como Furia Épica, durarán cuatro semanas o menos, tras confirmar el hundimiento de nueve barcos iraníes y la destrucción de su cuartel naval. Israel intensifica bombardeos mientras suenan sirenas en Jerusalén, Tel Aviv y Haifa por misiles iraníes, afectando civiles y bases en Emiratos Árabes, Qatar y Baréin.
La muerte del líder supremo Ali Khamenei ocurrió en un encuentro con funcionarios en Teherán, abatido por un misil pese a su búnker previo, paralizando la defensa iraní. Irán respondió atacando bases estadounidenses y civiles, causando detonaciones en Dubái y Doha, lo que llevó a Qatar a suspender la final de fútbol entre Argentina y España.
Alemania, Francia y Reino Unido anunciaron medidas defensivas contra misiles y drones iraníes para proteger intereses en el Golfo. Emiratos Árabes Unidos cerró su embajada en Teherán y retiró diplomáticos por ataques a civiles, aeropuertos y zonas residenciales, calificándolos de violación al derecho internacional.
Kaja Kallas, jefa de diplomacia de la Unión Europea, advirtió sobre riesgos de escalada impredecible en Medio Oriente y economía global, instando a Irán a no represaliar. Analistas prevén alza del petróleo al barril de 100 dólares por tensiones en Golfo de Omán; Trump conversó con líderes de Israel, Emiratos y Baréin.