Leopoldo Torres relata en vivo desde Dubái los intensos bombardeos y explosiones de misiles interceptados que se escuchan en tiempo real sobre la ciudad, confirmando una escalada del conflicto donde aliados de Estados Unidos e Israel son atacados por Irán. Torres, empresario chileno de visita, describe cómo ayer desde las 5 de la tarde empezaron los ataques, con misiles retumbando todo y calles completamente desiertas en una zona turística que debería estar repleta.
El testigo explica que no han caído misiles directos sino restos interceptados en el cielo, afectando el aeropuerto de Dubái y hoteles como el suyo en Palm Jumeirah frente a la famosa rueda. En vivo, se oyen nuevas explosiones mientras la gente sale a los balcones a mirar, y Torres muestra el lobby del hotel y las calles vacías, con restaurantes cerrados y poca presencia de turistas.
Torres menciona alertas gubernamentales enviadas a celulares en árabe e inglés, instando a resguardarse, y compara la situación con conflictos vistos en TV, ocultando a sus hijos del miedo. El gobierno emitió un comunicado asegurando control, pero la tensión persiste con ruidos constantes toda la noche y esta mañana.
Esta conexión sigue la discusión previa sobre la guerra declarada por Irán contra Estados Unidos e Israel, incluyendo el supuesto ataque de la Guardia Revolucionaria al portaaviones Abraham Lincoln reportado por Le Monde, y la promesa de venganza del presidente Masoud Pezeshkian tras bombardeos enemigos. El panel en estudio destaca la ausencia de datos sobre daños en bases estadounidenses y la escalada minuto a minuto.