En 1819, prisioneros españoles derrotados por San Martín en Chacabuco y Maipú vivían en libertad condicionada en San Luis, disfrutando fiestas pese a torturas a patriotas en Perú.
Bernardo de Montiagudo cuestiona al gobernador Vicente Dupuy por su laxitud, quien emite bando prohibiendo salidas; los prisioneros, élite militar, planean complot para tomar la gobernación y matar a Montiagudo.
El plan falla cuando el médico Gómez alerta al pueblo, que masacra a los rebeldes en la plaza de armas, fusilando sobrevivientes; más de 10 murieron, incluyendo cabecillas decapitados.
San Martín muestra humanidad perdonando a Juan Ruiz Ordóñez, teniente español enamorado de Melchora Pringles, quien se encadena en protesta; la pareja se casa y emigra a España por orden del Libertador.