Ingenieros de la Universidad de Columbia crearon una cara robótica que aprende a sincronizar labios con habla y canto mediante inteligencia artificial y observación.
El robot usa 26 motores para generar expresiones frente a un espejo, mapeando comandos a movimientos de boca, y luego observa videos humanos para relacionar sonidos con gestos faciales.
Traduce audio directamente en movimientos de labios sin entender palabras, articulando frases y cantando, reduciendo el valle inquietante para interacciones más naturales.
Los investigadores ven aplicaciones en educación, entretenimiento y cuidado, pese a limitaciones con sonidos complejos.