El capo narco Mencho, líder del CJNG, usaba "casitas del amor", refugios o aguantaderos en distintas locaciones para encuentros íntimos con varias amantes, cambiando destinos por seguridad y logística.
Estas guaridas fueron clave en su traspié reciente, visitadas no solo por su estructura criminal sino por amigas y compañeras, algunas posiblemente infiltradas o no ligadas a la organización.
Anunciaron profundizar con el experto Bobby sobre plataformas sexuales como vehículos de lavado de dinero narco, evolucionando de métodos primitivos como enterrar billetes como hacía Pablo Escobar.
El tema impactante incluye nombres trascendidos, como una influencer desmentida, y recorren las cabañas en instantes.