Los querubines del programa entraron con la marcha nupcial, generando nervios por la cercanía de la final y risas en el estudio.
Javier Grosso, apodado Cobra bebé, apareció casado pero bromeando sobre lenguas y parejas, felicitado amid chistes subidos de tono que hicieron parar al conductor.
La interacción incluyó preguntas picantes sobre si los querubines se separarían o permanecerían unidos todo el día, con reacciones exageradas y mangueos humorísticos.