El petróleo ya subía un 10% antes de la apertura de mercados debido a un conflicto que genera presión inflacionaria sobre combustibles, con analistas pronosticando hasta un 50% de aumento.
En Argentina, la nafta aumenta nuevamente porque las empresas privadas se anticiparon al alza internacional, sumado a impuestos parcialmente elevados en combustibles líquidos.
La recaudación de IVA cayó más del 10% en febrero comparado con el año anterior, señalando menor consumo y complicando cualquier promesa económica del gobierno.
Rumores de baja de retenciones fueron rechazados, en medio de especulación en soja y dificultades fiscales por desplome recaudatorio.
Los gobernadores enfrentan caída de coparticipación y recaudación propia, con signos de mayor evasión fiscal en provincias.