El Papa León preside la oración mariana del Ángelus, recitando en latín "Ángelus Domini nuntiavit Mariae" y el Ave María tradicional.
Continúa con las antífonas y oraciones colectivas, invocando la encarnación de Cristo por obra del Espíritu Santo, su pasión y resurrección para gloria eterna.
Repite la doxología "Gloria Patri et Filio et Spiritui Sancto" tres veces, pidiendo descanso eterno para los fieles difuntos.
Finaliza con bendición trinitaria y amén, completando el rito dominical del Ángelus.