Ocho personas murieron en un ataque contra el consulado estadounidense en el sur de Pakistán, perpetrado por fieles al régimen iraní inmediatamente después de la caída del ayatolá Ali Khamenei. La bandera americana ondeaba en el lugar del atentado.
Este suceso forma parte de una cadena de violencia que se desparrama desde Irán, afectando regiones como Pakistán, Israel y Dubái, con el mundo atento a las repercusiones.
En Argentina, el impacto se siente con refuerzo de seguridad en embajadas, especialmente ante el contexto internacional tenso.