Irán lanzó misiles contra Dubái, Emiratos Árabes Unidos, impactando cerca del Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo, y el aeropuerto con heridos y ambulancias evacuando turistas. Los ataques también afectaron Bahréin, Qatar y Arabia Saudita en represalia a bombardeos israelíes y estadounidenses en Teherán.
Periodistas mostraron imágenes terribles de misiles fallando por metros al Burj Khalifa, impactando su base con una veintena de heridos, y caos en el aeropuerto de Dubái con pasajeros lesionados. Israel minimizó la respuesta iraní inicialmente, pero los misiles supersónicos Mach 5 atravesaron el escudo de hierro.
EEUU e Israel justifican ataques preventivos por inteligencia sobre amenazas iraníes, ordenando evacuaciones diplomáticas previas. Irán comunicó strikes contra bases estadounidenses en Al Udeid (Qatar), Baray, Abu Dhabi, Jordania y Arabia Saudita, con más de mil misiles y drones en oleadas.
La zona es un polvorín con ataques civiles en aeropuertos y ciudades turísticas como Dubái, ignorando bajas colaterales. Expertos destacan imposiciones de EEUU a Irán sobre uranio y misiles como detonante, rompiendo tratados de paz de los 90.
Ambos lados reportan cientos de muertos en Teherán y heridos masivos, con objetivos sensibles como centrales eléctricas y bases logísticas en llamas.