Javier Milei sale en cualquier momento desde Casa Rosada hacia el Congreso Nacional para la apertura de sesiones legislativas, escoltado por granaderos a caballo en el tramo final y con helicóptero de la Policía Federal sobrevolando la zona. El trayecto protocolar, que dura unos 10-15 minutos, se realiza a ritmo lento de 30 km/h para cumplir con el ritual que simboliza el pedido del Ejecutivo al Legislativo por sus proyectos.
En el interior del Congreso, Victoria Villarruel, presidenta del Senado, y Martín Menem, titular de Diputados, esperan junto a comisiones oficialistas designadas para recibir al presidente. Legisladores de La Libertad Avanza ocupan sus bancas desde temprano con satisfacción por las aprobaciones de reformas en sesiones extraordinarias, gracias a alianzas con oposición dialoguista que garantizan mayorías.
Unión por la Patria y la izquierda preparan carteles de protesta para mostrar durante la asamblea, mientras un cuarto intermedio mantiene la expectativa. Periodistas en vivo desde Pasos Perdidos y exteriores reportan vallados policiales, perros guardianes y ambiente mayoritariamente oficialista.
En estudio, se recuerda el trayecto de Alberto Fernández manejando su auto propio y las aperturas previas de Milei de espaldas al Congreso o en prime time nocturno, rompiendo la tradición diurna para mayor audiencia.