Javier Milei elevó el nivel de seguridad a alto en todo el territorio argentino ante los ataques en Medio Oriente que mataron a Ali Khamenei y provocaron bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, según comunicado oficial de la Presidencia.
La medida incluye refuerzo preventivo en objetivos sensibles como la Embajada de Israel en Avenida de Mayo y Chacabuco, sinagogas, escuelas e iglesias judías en CABA, con fuerzas especiales de Policía Federal y Policía de la Ciudad, francotiradores en azoteas cercanas y controles fronterizos elevados a alerta roja por Cancillería.
En vivo desde la embajada, el periodista Ema Herrera mostró patrulleros, camiones celulares y camionetas custodiando el lugar, con prohibición de estacionamiento y circulación normal pero vigilada, mientras panelistas expresaron preocupación por posible terrorismo similar a la AMIA, criticando la preparación de inteligencia argentina enfocada en espionaje político.
No hay manifestaciones en Buenos Aires pese al conflicto global con protestas anti-guerra en Washington y Nueva York, y el gobierno se alinea con Israel y Trump, monitoreando con agencias internacionales pese a limitaciones locales que solo previenen pintadas pero no autobombas.
La situación es de tensa calma y máxima precaución, con más de 20 objetivos judíos reforzados en la Capital Federal.