Javier Milei, presidente de la Nación, continúa su discurso en la apertura de sesiones del Congreso, detallando el caos heredado del gobierno anterior con una moneda destruida por emisión del 28% del PBI, pobreza creciente pese a planes sociales, calles dominadas por crimen y piqueteros financiados con asistencia social, fronteras colador para narcos como en Rosario, y un Estado fallido plagado de regulaciones que beneficiaban a amigos del poder.
Milei critica la pobreza educativa con 7 de cada 10 chicos pobres, egresados sin saber leer ni matemáticas básicas, empresas estatales como aguantaderos de militantes sostenidas por impuestos, justicia politizada con causas dormidas, 18 ministerios despilfarradores y aislamiento internacional que dejó la economía pobre y frágil, mientras el fisco perseguía a los argentinos de bien.
Para cortar el nudo gordiano, el gobierno estabilizó la economía eliminando un déficit fiscal del 5% del PBI en el primer mes sin subir impuestos, recortando gasto primario un 30% en 2024, eliminando el déficit cuasifiscal del 10% del PBI en seis meses y recomponiendo reservas pese a pagar deudas en dólares cash, gracias al ministro Luis Caputo y al diseño institucional.
En seguridad, bajo Patricia Bullrich, se aprobaron leyes antimafia, de datos genéticos y contra reincidencia, junto al Plan Bandera y protocolo antipiquetes, logrando bajar homicidios un 17% nacional, 65% en Rosario, robos 20% en 2025 y eliminar piquetes de 9.000 anuales a cero, mientras se ordenan las fronteras.
Milei arremete sarcásticamente contra la oposición por su incapacidad y mentiras, celebrando la baja de desempleo pese a más oferta laboral y la modernización laboral que recortó regulaciones.