Jorge Rial reconoció haber chocado su Ferrari en un mal momento profesional cuando su programa de las 20 horas no funcionó y la gente no lo aceptó, lo que lo llevó a darlo por terminado rápidamente.
Ahora pivoteó hacia la política donde le va muy bien, midiendo audiencia y pareciendo más informado que Morales Solá, llevando su estilo televisivo al ámbito político con éxito.
Panelistas destacan que en política hay que elegir un lado para no hundirse, y Rial se alineó con figuras como Luis Majul y el Gato Silvestre, manteniendo su línea sin medias tintas.
Beto Casella aplaude su mérito al reinventarse, aunque duda si se ve haciendo política formal.