Desde Tel Aviv, la periodista Maya Siminovich informó que Irán lanzó más de 150 misiles y drones suicidas contra Israel durante todo el día, paralizando el país y causando al menos un muerto y 20 heridos en el centro de la ciudad tras la confirmación de la muerte del ayatolá Ali Khamenei.
Las autoridades israelíes dieron por hecho el fallecimiento de Khamenei, objetivo primordial de los ataques conjuntos con Estados Unidos preparados durante meses por inteligencia israelí, que también eliminaron a su hijo y posibles sucesores alrededor de las 8 de la mañana. Israel y Washington promueven ahora un cambio de régimen, animando al pueblo iraní a sublevarse.
Medios iraníes reportaron 200 muertos y 700 heridos por los bombardeos tras el fracaso de negociaciones nucleares en Ginebra. Donald Trump declaró el inicio de operaciones de combate mayores para lograr un cambio de régimen, mientras manifestantes progubernamentales en Teherán amenazaron represalias y negaron apoyo popular a Estados Unidos. Benjamín Netanyahu llamó al pueblo iraní a derrocar al "régimen asesino" y tomar su destino.
Analistas en estudio destacaron la resiliencia del sistema iraní, diseñado para sobrevivir asesinatos de líderes mediante la Guardia Revolucionaria. El experto Luciano Sácaras desde Doha descartó un colapso inmediato, prediciendo un consejo temporal de clérigos elegido por la Asamblea de Expertos, con influencia clave de la Guardia y figuras como Ali Shamkhani, impidiendo levantamientos callejeros.
Los ataques escalaron con oleadas iraníes contra bases estadounidenses en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, Qatar, Jordania y Kuwait, afectando la Quinta Flota en Manama, en represalia por apoyo a Israel.