La analista Marina Mirón explicó que Irán emitió advertencias por radiofrecuencia a las embarcaciones para no cruzar el Estrecho de Hormuz y cuenta con capacidad para disuadir el tráfico mediante misiles costa-mar y minas navales, dada su ventaja en el terreno marítimo.
Irán posee conocimiento detallado del área y ha amenazado con atacar naves, aunque un bloqueo prolongado no le conviene porque necesita el estrecho para exportar su propio crudo, por lo que podría limitarse a acciones a corto plazo.
Además, grupos respaldados por Irán como los hutíes amenazan con atacar el tráfico marítimo en el Mar Rojo, al igual que milicias en Irak y otros grupos sunitas no directamente vinculados, como al-Qaeda, que han declarado apoyo a Irán y prometen atacar bases estadounidenses e Israel en caso de guerra.
Estos actores perciben la intervención de Estados Unidos e Israel como amenaza existencial y podrían escalar el conflicto atacando rutas marítimas y blancos en Medio Oriente.