Guimarães y Braga destacan en el norte portugués por su arquitectura medieval, historia romana y poderío católico desde los siglos X y XI, integrando antigüedad con modernidad para turistas.
Braga luce edificios aúlicos, fuentes, jardines floridos y catedrales imponentes conservadas por 1500 años, permitiendo recorrer dos mil años de historia en plazas y monumentos UNESCO en su casco histórico.
Guimarães, cuna de Portugal con apenas 20.000 habitantes, vio nacer a Afonso Henrique, primer rey que se autoproclamó en 1131, expulsando musulmanes y luchando contra Castilla hasta la victoria en 1300 bajo Juan I.
El palacio de su nacimiento, capilla de San Miguel donde fue bautizado, castillos, palacios, calles empedradas y cerámicas renacentistas hacen de estas ciudades un paseo incomparable por Europa.