El día antes de iniciar el rodaje de Playa de Lobos en Fuerteventura, Guillermo Francella, su hermano y una productora sufrieron un choque grave en una rotonda por mala iluminación, activando airbags.
Francella se lastimó el brazo, su hermano la cabeza, y temieron no poder filmar, pero priorizó que no dañara su cara. Pasó los primeros días de rodaje con contusiones.
El panel destacó la abundancia de rotondas en España y Canarias como factor riesgoso.