Activistas de Greenpeace lograron instalar inodoros frente a la entrada principal del Congreso esta mañana a las 6:35, en una protesta que expuso graves fallas de seguridad, ya que una camioneta Ford F100 se estacionó casi en la puerta y 12 personas bajaron el material sin ser detenidas hasta las 7:10.
El conductor del programa comparó la cercanía de los inodoros con manifestaciones violentas previas de piqueteros, antifas y grupos de Juan Grabois, que lanzaban molotovs y gases pero nunca llegaron tan cerca de la puerta, a unos 100 metros o más, mientras Greenpeace se ubicó a solo 20 metros de los escalones.
Claudio Gallardo, jefe de seguridad del Congreso nombrado por Victoria Villarruel, es señalado como responsable principal desde la reja hacia adentro, pese a la reciente incorporación de cámaras de videovigilancia y recursos tecnológicos que no evitaron la intrusión pacífica pero alarmante.
La Policía Federal Argentina y el Ministerio de Seguridad también fallaron en el operativo, según fuentes consultadas, y se judicializó el caso ante el juez Martínez de Giorgi, incluyendo la agresión a un camarógrafo. El panel advirtió que si eran pacíficos, con malas intenciones habría sido peor, exigiendo renuncias.