El gobierno argentino inició el proceso de licitación internacional para privatizar Energía Argentina, ex ENARSA, en un evento en la embajada británica en Londres con la embajadora Mariana Plaza como anfitriona.
La presentación se dirigió a empresas energéticas del Reino Unido con oficinas centrales allí, y la misión continúa hacia Nueva York, otro centro de compañías del sector.
El gobierno busca reducir el aparato estatal mediante esta privatización, que generaría ingresos para mantener precios bajos de energía, tal como prevé la ley de bases 2025.
La iniciativa despierta curiosidad, esperanza y optimismo en los mercados europeos por la apertura de Argentina al mundo.