Fundación Sorba, creada por Isabel de Estrada, transforma el dolor por maltrato animal en acción colectiva mediante rescate, rehabilitación y defensa de víctimas de abandono y violencia.
En su santuario en Luján conviven galgos rescatados de carreras clandestinas, caballos de frigoríficos, animales silvestres y víctimas de tráfico, mientras promueven concientización en escuelas, universidades y medios para sanar una cultura de ignorancia.
Isabel de Estrada, periodista de familia tradicional de campo, cambió su visión al descubrir el sufrimiento animal en galgos, tigres, monos y más, usando su experiencia en arte y revistas para mostrar su belleza y promover empatía.
La principal causa del maltrato es la ignorancia, según Estrada, quien cita a Jane Goodall y enfatiza que rechazar zoológicos, acuarios y consumos crueles cambia el mundo, uniendo bondad hacia animales y humanos en un solo corazón.
El trabajo requiere esfuerzos constantes y ha recuperado cientos de animales, cambiando miradas y posicionando el cuidado como gesto político contra la normalización de la crueldad.