La final entre la selección argentina y España del 27 de marzo no se jugará en el Estadio Lusail de Qatar debido al conflicto en Medio Oriente, y la sede que pica en punta es el Hard Rock Stadium de Miami, donde juega Lionel Messi.
Conmebol y UEFA trabajan para encontrar una alternativa, ya que Qatar suspendió toda actividad deportiva por tiempo indeterminado tras un comunicado oficial de su federación de fútbol. Las 89.000 localidades ya estaban vendidas, pero ahora evalúan contratos y resarcimientos.
La federación española recibió la propuesta de Miami y no la ve con malos ojos, mientras la AFA sabe que el partido se disputará sí o sí. Se menciona que en 26 días ocurre el encuentro, y todo presagia su realización en Estados Unidos, sede de la próxima Copa del Mundo.
Quique Pellenberg anticipó que no hay vuelta atrás por seguridad en la zona, aunque no se descarta Qatar si cesa el conflicto en 48 horas. El hincha argentino con pasajes a Qatar deberá reprogramar, incentivando viajes a Miami.